Ingresa en prisión el ex propietario de la empresa Cirio
Sergio Cragnotti es muy conocido en Italia porque también fue presidente del club de fútbol Lazio

CRISIS EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO ITALIANO

LVD - 11/02/2004 - 17.46 horas


Roma. (EFE).- Después de Calisto Tanzi, propietario de Parmalat, otro ilustre empresario del sector agroalimentario italiano, Sergio Cragnotti, ha terminado en prisión, acusado de la bancarrota fraudulenta de la firma Cirio.

El juez que ordenó el arresto de Cragnotti, quien es muy conocido en Italia porque también fue accionista mayoritario y presidente del club de fútbol Lazio, quiere arrojar luz sobre un nuevo escándalo financiero que pone en la picota a las finanzas italianas.

El ex presidente de Cirio fue detenido, junto a uno de sus hijos y a su yerno, en su día altos ejecutivos de la compañía, en su finca vitivinícola de la región central de Toscana, casi 15 meses después de que su empresa fuera declarada insolvente.

Este golpe de efecto se inscribe en el ambiente generado por la grave crisis de Parmalat, la octava empresa industrial italiana con más de 36.000 trabajadores repartidos por todo el mundo y a la que se le ha descubierto un agujero provisional de 14.500 millones de euros.

"Conductas delictivas"
Los motivos alegados por el juez de Roma para detener ahora a Cragnotti, al que define en el auto de prisión como persona de "elevada peligrosidad", son las dudas sobre una eventual utilización de las sociedades extranjeras de Cirio "para llevar a cabo conductas delictivas".

En este sentido, los investigadores temen que el antiguo patrón pueda obstaculizar la obtención de pruebas y la posible recuperación de sumas de dinero no halladas de las antiguas actividades del grupo, cuyo hundimiento afectó a 35.000 ahorradores.

Sus abogados consideran desproporcionada la medida cautelar adoptada por el tribunal un año y tres meses después de la quiebra, y estiman que no existe ningún riesgo de fuga ni de "contaminación" de las pruebas por parte de su defendido.

La detención e ingreso en la prisión romana de Regina Coeli de Sergio Cragnotti podría dar un giro radical a la actual instrucción judicial, en la que está acusado de bancarrota, complicidad en estafa y falsas comunicaciones sociales.

Uno de los tres administradores extraordinarios nombrados para tratar de reflotar el grupo, Luigi Farenga, adelantó hoy que si se abre un proceso penal la propia sociedad podría estar interesada en constituirse en parte civil.

Declarada insolvente en 2002
Los problemas de Cirio se pusieron de manifiesto después de que a comienzos de noviembre de 2002 sus acreedores declararan la insolvencia del grupo por el impago de un préstamo en obligaciones por importe de 150 millones de euros.

Cirio no hizo efectivo el pago de ese préstamo de dos años de duración tras fracasar en su intento de que un grupo de bancos italianos se hiciera cargo del reembolso.

Además del préstamo que llevó a la declaración de insolvencia, el consorcio alimentario italiano había emitido otros ocho, que finalizaban entre 2003 y 2006, por un valor total de 1.175 millones de euros.

Cragnotti tuvo que aceptar de inmediato poner a la venta las actividades no estratégicas del grupo, entre ellas el club de fútbol Lazio, de la primera división italiana, y las sociedades Del Monte Pacific y la brasileña de detergentes Bombril.

Cirio, que aglutinaba marcas tan conocidas en Italia como De Rica, Ala, Polenghi, Bertolli o Centrale del Latte, compró en 2001 el grupo Del Monte.

Las deudas y otros desajustes financieros acabaron por aflorar a finales de 2002, año en el que, según una auditoría encargada por el organismo rector de la Bola de Milán, se cerró con 144 millones de euros de pérdidas y un endeudamiento de unos 700 millones.

En la investigación judicial en marcha aparecen como indagados en relación con este caso algunos banqueros, entre ellos el presidente de Capitalia (antigua Banca di Roma), Cesare Geronzi.

La Vanguardia, 11 de febrero de 2004

 

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