El TS confirma un año de cárcel para el granjero que contaminó con purines

LA VANGUARDIA - 03/01/2004

Madrid. (Agencias.) – El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la condena a un año de prisión y la multa de 36.060 euros que la Audiencia de Barcelona había impuesto a Benjamín Rojo Blanco, dueño de una granja de cerdos levantada sin licencia en Vallromanes (Barcelona), cuyos vertidos contaminaron los acuíferos de la zona.

Según los hechos probados de la sentencia, Benjamín Rojo compró en 1990 una finca en Vallromanes para instalar una granja de cerdos, que comenzó a construir sin autorización municipal. Tras ser requerido, contestó al Ayuntamiento que había abandonado el proyecto de la granja y que iba a abrir un restaurante. Sin embargo, continuó con su idea inicial y a principios de 1992 empezó a explotar la granja de cerdos, que carecía de gestión de residuos, por lo que los excrementos de los animales, mezclados con agua, se vertían en el suelo.

En 1995, la acumulación de purines y el mal olor eran tan grandes que la balsa se desbordó, inundando torrenteras y campos y provocando las denuncias de los vecinos. Los Mossos d'Esquadra acudieron a la granja y descubrieron 547 cerdos vivos y la balsa que acumulaba los purines sin impermeabilización.

La sentencia constató que los vertidos de purines “en los acuíferos superficiales y el riesgo de filtración en los acuíferos subterráneos determinan grave alteración, con daño, de tales acuíferos, así como grave riesgo para la salud de las personas, por ser potencial foco de transmisión de enfermedades”.

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