El «número dos» de Maragall en Justicia fue apoderado de una
empresa implicada en las comisiones del AVE
Isidoro García Sánchez figuró en Anstalt
Salimas, que operaba en el paraíso fiscal de Liechtenstein Algunas de estas
sociedades investigadas en la financiación irregular del PSOE tenían su sede en
el domicilio de García Sánchez en Barcelona
El presidente de la
Generalitat, Pasqual Maragall, ha nombrado nuevo jefe del gabinete del
conseller de Justicia, al abogado y profesor de Derecho Civil en la Facultad de
Ciencias Económicas y Empresariales de Barcelona, Isidoro Gerardo García
Sánchez, ex secretario de los consejos de administración del holding Filesa.
Según documentación que obra en poder de LA RAZÓN, García Sánchez era el
apoderado único de la empresa fiduciaria Anstalt Salimas, con sede en el
paraíso fiscal de Liechtenstein, y que fue una de las sociedades instrumentales
a través de la cual se realizaron ingresos correspondientes a las comisiones
del AVE, según la investigación que realizó en su día la Audiencia. También
está vinculado a la trama de la Expo 92.
Pedro Arnuero -
Madrid.-
El recién
nombrado jefe del gabinete del conseller de Justicia estuvo imputado en el
«caso Expo 92», aunque el pasado junio el juez Garzón archivó el sumario que
investigó los presuntos delitos de malversación de fondos públicos y de pagos
de comisiones. Isidoro García Sánchez estuvo vinculado en el «caso Filesa» y
las «Comisiones del AVE» y tuvo que declarar en su día ante el juez Barbero.
La juez Teresa Chacón, que investigó los diferentes casos
sobre la presunta financiación irregular del PSOE, entre ellos el «caso AVE» y
«la trama suiza de Filesa», interrogó al abogado y ex secretario general del
holding Filesa, García Sánchez. La magistrada y el juez ginebrino Perraudin
acusaron en su día a este profesor, en su condición de abogado, de ser el nexo
de unión entre Filesa y las comisiones del AVE, pagadas ilegalmente por Siemens
a empresas instrumentales vinculadas a Filesa a través de Experta Treuhand AG
(Basilea) y Anstalt Salimas (Liechtenstein), de la que era apoderado único, el
propio Isidoro García Sánchez. En sus declaraciones, este siempre aseguró ante
la juez Chacón que su participación en las sociedades extranjeras se basó «en
su función de su profesión de abogado para cumplir los encargos profesionales
que se le hiciese».
Según documentación judicial a la que ha tenido acceso LA
RAZÓN, García Sánchez era apoderado de diferentes sociedades instrumentales a
través de las que se realizaron presuntamente millonarios ingresos de
comisiones del AVE, por parte de Siemens y Altshon, principales adjudicatarias
del contrato del AVE, que rondó el medio billón de pesetas.
Para el juez Ismael Moreno, García Sánchez era el hombre
clave para aclarar la trama suiza de Filesa y las comisiones del AVE. El
magistrado envió sendas comisiones rogatorias a Suiza y consideró, según los
datos que obran en su poder y la documentación a la que ha tenido acceso este
periódico, que García Sánchez como apoderado de Anstalt Salimas y con dos
cuentas abiertas en el Banco Atlántico de Barcelona, presuntamente recibió
parte de comisiones ilegales del AVE en Suiza, que a su vez eran transferidos
al holding Filesa a través de empresas como Vitesse, S.A, donde también era
administrador único.
En un registro ordenado por el juez Marino Barbero en la sede
del Banco Atlántico, ubicada en la avenida Diagonal 407 bis de Barcelona, el
magistrado encontró pruebas documentales de transferencias de más de 108
millones de pesetas desde Suiza, vía Liechtenstein, a empresas vinculadas a la
trama Filesa. LA RAZÓN tiene en su poder más de cien fotocopias de los
documentos incautados por el Supremo. Concretamente en el folio número 62,
figura una transferencia de más de 108 millones de pesetas convertibles por
cuenta del Bank Paribas de Zúrich. La orden de transferencia, en pesetas
convertibles, tiene fecha del 5 de diciembre de 1991, y figura curiosamente
como ordenante el BBV, y como beneficiario a una sociedad llamada Vitesse S.A,
con cuenta en la sucursal de la Avenida de la Diagonal 407 del Banco Atlántico
de Barcelona.
La complicada y sinuosa pista del dinero descubierta por los
peritos judiciales del «caso Filesa» hacía el siguiente recorrido: primero, Anstalt
Salimas, enviaba, a través de su banco de Zúrich, 108 millones de pesetas;
segundo, el BBV que actuaba como ordenante de la transferencia, recibía los
fondos en pesetas convertibles y los hacía llegar desde Madrid a Vitesse S.A;
tercero, el apoderado único de Vitesse, S.A, Isidoro Gerardo García Sánchez,
que también lo era de Anstalt Salimas, lo depositaba finalmente en otra cuenta
de la misma sucursal, la número 3300005975, a nombre de dicha sociedad
extranjera; y cuarto, Anstalt Salimas, con los 108 de pesetas en su poder,
ordenaba transferencias en pequeñas cantidades a las cuentas de los dueños de
Filesa.
Solamente después de varios registros, los peritos judiciales
consiguieron descubrir el nombre de la única persona autorizada para disponer
de la cuenta de Anstalt Salimas, como apoderado de cuatro empresas. Resultó ser
Isidoro García Sánchez.
La Razón, 21 de enero de 2004