Los concesionarios reclaman más de 100 millones a las marcas de coches.

Unos han cerrado tras la entrada en vigor del nuevo reglamento de distribución, y otros lo harán pronto si no aceptan unas condiciones que creen «leoninas». Los afectados se dan de plazo hasta diciembre antes de llevar a los fabricantes a juicio

J. A. B./MADRID

EL SECTOR

Valeo, fabricante francés de componentes, prevé que el mercado automovilístico en el último trimestre del año se mantenga al mismo nivel que en el tercer trimestre del ejercicio y se acelere en el año 2004.

La consejera delegada y directora general de Automóviles Citroën España, Magda Salarich, ha asegurado que Bruselas debe acometer el tratamiento fiscal del automóvil con el fin de conseguir una armonización de los precios de los coches en la Unión Europea.

Las bajas de todo tipo de vehículos alcanzaron 56.859 unidades en agosto, lo que supone una reducción del 11,5% en comparación con el mismo mes de 2002.

Los concesionarios españoles más afectados por la modificación de sus condiciones contractuales con las marcas automovilísticas, a raíz de la entrada en vigor el pasado día uno del nuevo Reglamento comunitario 1400/2002 de distribución de vehículos, tienen previsto reclamar más de 100 millones de euros a sus antiguos jefes -es decir, los fabricantes- como indemnización por el cierre directo de sus establecimientos o la institución de condiciones «leoninas»que les han abocado a cambiar de negocio.

Esa es la medida que están estudiando alrededor de cuarenta sociedades, la mayoría radicadas en el centro y el sur del país, como medio de recibir alguna compensación económica por las pérdidas sufridas al tener que concluir de forma forzosa la que había sido su actividad comercial en los últimos años.

Por el momento, se tratará sólo de acciones individuales, concesionario por concesionario, pues las patronales respectivas de concesionarios (Faconauto) y fabricantes (Anfac) prefieren no echar más leña al fuego, pese a respaldar en líneas generales las quejas de sus colectivos de asociados, dentro de los cuales tampoco existe unanimidad pues hay distribuidores que se han concentrado en compañías que están en plena fase de expansión.

A su vez, las marcas reprochan a los vendedores que no tengan en cuenta las condiciones actuales del mercado automovilístico, cada vez más competitivo y con menos márgenes de negocio. De momento, la política desde ambas partes es «agotar las vías de negociación abiertas», algo que según la organización oficial de los concesionarios «aún no ha ocurrido ni de lejos».

Plazos agotados

Sin embargo, para algunos distribuidores los plazos parecen haberse agotado ya y, de hecho, en los últimos días se han repetido reuniones por toda la geografía nacional entre los concesionarios de una misma marca, en especial los de Renault -cerca de la mitad de su red ha tenido que convertirse en agente comercial o cerrar- y Peugeot, que parecen ser las empresas que han provocado un número mayor de quejas.

Las posibilidades que manejan los concesionarios abocados al cierre -alrededor de un 5% de los cerca de 3.100 existentes en el país hasta la introducción de la nueva normativa europea- pasan por dos vías que, en cualquier caso, no serían utilizadas antes del próximo mes de diciembre, plazo oficioso que se han dado para alcanzar un acuerdo más o menos amistoso. De fracasar esa vía, la primera opción a estudiar sería acudir a los órganos administrativos, bien del Estado español -como el Servicio de Defensa de la Competencia, dependiente del Ministerio de Economía-, bien de la Unión Europea -como la Dirección General de la Competencia, dirigida por el comisario italiano Mario Monti-.

El segundo camino que han propuesto los abogados de los vendedores a sus clientes es acudir directamente a los tribunales, pues sólo en ellos podrían obtener una indemnización para los daños que habrían sufrido por la perdida o merma de su negocio.

La Verdad – Murcia 27 de octubre de 2003

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