TRIBUNA
Valencia, metrópoli europea

JOAN TRULLÉN - 02:46 horas - 08/12/2003

Valencia ya tiene sus "Juegos Olímpicos": una operación como la Copa América 2007 debe significar un importante impulso para la ciudad y para el conjunto del País Valenciano. Es la capital de una economía tradicionalmente abierta y exportadora, que dispone de una renta per cápita situada alrededor del 88% de la media comunitaria y con un crecimiento del PIB real entre 1995 y 2002 de un 30%, ligeramente por encima de Catalunya y Madrid, y que converge con la Unión Europea a razón de un 1% anual. Pero Valencia es sobre todo una metrópoli mediterránea con vocación europea, que quiere abrirse al mar como lo ha hecho Barcelona y que dispone de una posición en el sistema urbano europeo remarcable. Con un área metropolitana de 1,4 millones de habitantes, presenta una base productiva muy diversificada en la que el componente industrial tiene un peso importante, como en Catalunya.

La reciente publicación de Céline Rozenblat i Patricia Cicille "Les villes européennes. Analyse comparé", que actualiza los estudios de Roger Brunet para la prestigiosa DATAR francesa, permite situar Valencia como una metrópoli importante en el contexto europeo desde un punto poblacional. De las 180 metrópolis europeas que estudian, Valencia se sitúa en el rango 35, junto con ciudades como Birmingham, Manchester o Estrasburgo. En esta investigación, que tiene en cuenta no sólo la población residente sino también otros indicadores socioeconómicos (como el nivel de infraestructuras de transporte y la investigación científica), se destaca que Valencia, pese a su gran dinamismo demográfico, y con la excepción de la feria de muestras, no dispone aún de suficientes funciones urbanas de alcance europeo como le correspondería por su nivel de población. Y este es el reto.

Con iniciativas como la Copa América del 2007, Valencia tiene la oportunidad de situarse en posiciones más avanzadas en el sistema urbano de Europa, como lo hizo Barcelona, que ha escalado en tan sólo una década hasta posiciones de cabeza y hoy ocupa el sexto lugar de la jerarquía urbana europea.

En mi opinión se necesita una nueva relación de Valencia con las grandes metrópolis de su entorno: Barcelona y Madrid. Pero una nueva estrategia atenta a los flujos económicos le debería llevar a relacionarse de un modo especial con el norte, con Barcelona y con el corazón de Europa, cooperando y compitiendo al mismo tiempo. Pero sobre todo orientando su crecimiento no tanto hacia el centro de España, un mercado necesariamente limitado aunque importante, como hacia el resto de Europa, como ya diagnosticó el Banco Mundial en su informe de 1962. El gran economista Romà Perpinyà había destacado que en un entorno competitivo había coincidencia de intereses comerciales entre Catalunya y Valencia. El añorado profesor Ernest Lluch, un gran valenciano de adopción, destacó en su "Vía valenciana" la importancia de la base industrial valenciana y sus profundas similitudes con el modelo italiano. Esta base industrial y el nuevo turismo miran hacia Europa.

Este gran acontecimiento, que celebraremos especialmente los que creemos en la bondad de la interacción espacial y de la interdependencia, debe servir de acicate para una nueva relación entre dos economías hermanas, entre dos metrópolis mediterráneas que deben mirar hacia Europa y no sólo hacia el centro de la península Ibérica.

JOAN TRULLÉN, profesor de Economía y Política Urbana de la Universitat Autònoma de Barcelona

LA VANGUARDIA, 10/12/2003

VOLVER A LA PÁGINA DE NOTICIAS COMUNICACIÓN