Un
juez obliga a un leridano a seguir manteniendo a sus hijos, de 25 y 28 años
JAVIER RICOU
- 21/11/2003
Lleida. – Un juez de Lleida ha obligado a un vecino de Alpicat (Segrià) a
seguir manteniendo a sus dos hijos, de 25 y 28 años, pese a que los jóvenes han
finalizado ya sus estudios universitarios y apenas mantiene relaciones con
ellos desde que se divorció de su mujer. La pugna judicial que enfrenta a estos
hermanos con su padre, Ignasi Puente, se inició hace más de un año y medio y
esta es la segunda vez que el hombre pierde el caso en los tribunales.
Ignasi Puente anunció que la nueva resolución judicial, dictada por el juzgado
de primera instancia número 1 de Lleida, va a ser recurrida ante la Audiencia
Provincial. “Es lo único que puedo hacer, además de seguir pagando la pensión
alimenticia si no quiero acabar sentado en el banquillo de los acusados”,
añade.
Acatar la decisión de la juez no quiere decir, puntualiza Puente, “que esté
conforme con este fallo”. El hombre considera que ya ha colaborado suficiente
en la educación y manutención de sus hijos, como se exige a cualquier padre, y
que es hora de que éstos se valgan por ellos mismos. Pero los jóvenes mantienen
que aún no ha finalizado su formación académica. Uno se ha licenciado en
Empresariales y ahora está cursando un máster, mientras que el otro prepara
oposiciones para notario tras estudiar Derecho. Este último ha aprovechado sus
estudios para representarse a sí mismo y a su hermano ante los tribunales.
La juez de Lleida, que obliga a Ignasi Puente a seguir pasando cada mes una
pensión alimenticia de 538 euros a sus dos hijos, considera que, desde enero
del 2002, cuando se dictó la sentencia de divorcio y se acordaron estas
medidas, la situación de los dos hermanos y su padre no ha variado. Ignasi
Puente no lo entiende así, insiste en que las cosas cambiaron cuando sus hijos
finalizaron sus carreras y opina que, a su edad y con sus estudios, deberían
ganarse ya la vida sin tener que depender del dinero de su padre.
El particular periplo judicial en el que está inmersa esta familia no se limita
únicamente a la pensión alimenticia. La Audiencia de Lleida aún debe resolver
la demanda que estos dos hermanos presentaron contra su padre, al que reclaman
una indemnización de 18.000 euros al sentirse injuriados por las declaraciones
públicas que ha hecho Ignasi Puente sobre el caso. Asimismo, pidieron al juez
que prohibiera a su padre hablar de su separación y la obligación de pagar esta
pensión, aunque en este caso los tribunales consideraron que la libertad de
expresión es uno de los principales derechos en esta sociedad.
La Vanguardia, 21 de noviembre de 2003