Virus: veinte años en el ordenador

 

En noviembre de 1983 se hizo el primer experimento con un virus informático. Hoy nace uno nuevo cada 18 segundos.


”Un problema deja de serlo si no tiene solución”  Eduardo Mendoza (1943), escritor catalán.


VICTORIA MARTÍNEZ. Zaragoza | Hace 20 años nació el mayor enemigo de nuestros ordenadores. El primer virus informático se creó, básicamente, para demostrar que estos insidiosos programas podían existir. Su autor, Fred Cohen, era entonces un estudiante de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de California del Sur. El 3 de noviembre de 1983, Cohen, junto al director de su tesis, Len Adleman, concibió el primer virus como un experimento para un seminario de seguridad informática. El 10 de noviembre recibieron la autorización para infectar el sistema Unix, que quedó inutilizable. Hoy, dos décadas después de aquel virus de laboratorio, se estima que aparece uno nuevo o alguna variante de los existentes cada 18 segundos.

Cuando Cohen preparaba su tesis se propuso crear "un programa que pueda infectar otros programas modificándolos para incluir una versión de sí mismo". Los cinco experimentos que llevó a cabo demostraron, no sólo que los virus podían existir, sino que era imposible crear un detector tan perfecto que pudiera identificar un virus con un 100% de seguridad.

El experimento de Cohen le convirtió, sin quererlo, en el primer "hacker" de la historia. Sin embargo, ni siquiera esa autoría está exenta de polémica, ya que muchos consideran que fue Adleman, y no Cohen, el creador del primer virus. Hoy, aquel joven estudiante de Ingeniería se ha convertido en un reputado informático, autor de "Un pequeño curso de virus de computadoras" y "El evangelio según Fred". Y su trabajo es, precisamente, combatir a los "hackers" desde la empresa de seguridad informática que creó, Fred Cohen & Associates.

Cada vez más dañinos

En 1986, otros dos jóvenes estudiantes, esta vez de la Universidad de Jerusalén, crearon el virus Brain. Los daños causados por este programa se extendieron hasta 1987. Fue el comienzo de la gran epidemia de la informática.

Tom Duff, uno de los primeros teóricos de esta plaga, experimentó en 1987 con su propio virus llegando a infectar 46 sistemas informáticos distintos. Sus conclusiones fueron devastadoras y, lamentablemente, nadie ha podido contradecirlas hasta ahora: "Prevenir los virus en cualquier sistema operativo que separe los programas y los archivos de datos y permita que se efectúen actualizaciones, simplemente no es posible. No hay manera de hacer un sistema que sea inmune y útil al mismo tiempo".

Desde los experimentos de Duff, los usuarios de la informática han sufrido distintas oleadas de virus, como el Michelangelo, el Melisa, el Código Rojo, el Jerusalem... Sin embargo, no fue hasta agosto de este año cuando se registró el ataque masivo más virulento contra Internet, que causó pérdidas multimillonarias a las empresas que utilizan este medio para realizar sus operaciones. Los virus Blaster, Nachi y Sobig atacaron de forma simultánea infectando miles de ordenadores en todo el mundo en 24 horas.

Los piratas informáticos, normalmente jóvenes brillantes, establecen sus propias competiciones para crear el virus más dañino y difícil de detectar. Aunque, naturalmente, sus justificaciones son otras. Para Albert Gabás, miembro de The Chaos Computer Club, la más reputada y activa agrupación internacional de "hackers", el pirata informático no es un ciberdelincuente, "es un investigador, un desarrollador, gente de mente inquieta con gran voluntad de aprendizaje y dedicación que busca el porqué a los problemas que se le pueden plantear y adopta soluciones ingeniosas a éstos".

Ante tantas dosis de "ingenio", el Ministerio de Ciencia y Tecnología creó el Centro de Alerta Temprana sobre Virus y Seguridad Informática (CAT), que se encarga de informar a los ciudadanos sobre la peligrosidad de estos ataques. De todos los virus creados hasta ahora, cuatro de ellos ostentan el título de "los más peligrosos": el I Love You, el Blaster, el Sobig y el Bugbear. El primero de ellos fue el I Love You, creado en Filipinas en mayo de 2000. Se difundía a través del correo Outlook de Microsoft y logró infectar 4,5 millones de ordenadores en todo el mundo.

El Bugbear fue diseñado para atacar a la banca por Internet, el pasado mes de junio. Infectó 20 millones de ordenadores en tan sólo tres días. Se trata de un gusano que se propaga por el correo electrónico y puede robar contraseñas y archivos de los ordenadores atacados. El Blaster se detectó por primera vez el 10 de agosto de 2003, cuando logró infectar un millón de ordenadores con sistema Windows XP, NT y 2000, mientras estaban conectados a Internet. Casi al mismo tiempo nació el Sobig, para facilitar la propagación de los correos basura o "spam".

Microsoft, objetivo predilecto

Por una macabra coincidencia, el programa predilecto por los "hackers" para sus ataques y el primer virus nacieron a la vez. El 10 de noviembre de 1983, el mismo día en que empezaron a experimentar con el primer virus informático, la empresa de Bill Gates anunció la creación de Microsoft Office, en un acto celebrado en el Hotel Plaza de Nueva York.

Sin embargo, el programa que se convertiría en el más demandado por los usuarios de ordenador no saldría a la venta hasta 1985. Desde entonces, los piratas informáticos lo han atacado en numerosas ocasiones. Incluso en agosto habían programado un ataque global contra Microsoft en el que demandaban que Gates reparara los fallos de seguridad de sus programas. Tras ofrecer, la semana pasada, una multimillonaria recompensa a quienes facilitaran información sobre los "hackers", Microsoft ha anunciado otros cuatro "agujeros" de seguridad en sus programas. Una nueva tentación para estos jóvenes delincuentes.

El Heraldo de Aragón – 17 de noviembre de 2003

 

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